Los profesionales del hospital israelí Alyn, Ruthy Tirosh, Michal Katz-Leurer en colaboración con Miriam D.Getz, profesional del Kibuzzim College of Education se vieron en la necesidad de crear un nuevo test para evaluar el ajuste y la capacidad funcional de pacientes neurológicos en el agua. Esto se debe a que la mayoría de test que se hacían con anterioridad no daban a conocer el verdadero estado del paciente dentro del agua, ya que solo se limitaban a clasificar las habilidades acuáticas del paciente en aprobado o suspenso, impidiendo así tener un control sobre la mejoría del paciente a lo largo de la terapia. Además de esto, los otros test no estaban basados en un método acuático específico y no incluían las variables de control de la respiración y el control rotacional (muy importantes a la hora de evaluar las habilidades acuáticas de los pacientes).
Para el estudio seleccionaron niños y adolescentes que tenían pautado por sus médicos la terapia acuática como medio de rehabilitación. Los pacientes se dividieron en dos grupos. Al grupo que era capaz de llevar a cabo órdenes verbales sencillas y que tenían edades comprendidas entre 3 y 15 años, se le asignó el test WOTA 2 puesto que este test era “demasiado complicado para niños más pequeños y niños con limitaciones cognitivas severas” en palabras textuales del artículo. Al segundo grupo que comprendía edades de entre 1 a 8 años a los cuales les costaba mucho acatar órdenes verbales se les asigno el test WOTA 1. Ambos tests se basaron en el método Holliwick, solo que lo hicieron de maneras distintas. El WOTA2 se dividió en su programa de 10 puntos; cada punto se dividió en habilidades. Además “Se desarrolló una escala ordinal de 4 puntos para cada habilidad basada en el nivel de rendimiento e independencia funcional. La puntuación total comprende una puntuación de ajuste total, que es la suma de los primeros 13 ítems, y una puntuación total de la función, que es la suma de los ítems 14-27”. El WOTA 1 se centró principalmente en la adaptación mental y el control del equilibrio. Cada elemento se puntuó usando una escala de 4 puntos.
Para concluir podemos decir que el estudio se realizó con éxito, probando que tanto WOTA 2 y WOTA 1 tienen una confiabilidad y validez muy altas. Por esto último estos dos test constituyen una herramienta de evaluación que mide el ajuste y la funcionalidad en el agua de niños con necesidades especiales.
Bibliografía:
Tirosh R, Katz-Leurer M, Getz M. (2008). Halliwick-Based Aquatic Assessments: Reliability and Validity. International Journal of Aquatic Research and Education, 2 (3).

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